El debatido impuesto municipal sobre bienes muebles, y en particular sobre los inventarios, está “condenado a muerte” por la evolución que tiene las ventas al detal hacia el comercio electrónico, afirmó el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado y exsecretario de Hacienda, Juan Zaragoza.

“Si yo fuera alcalde para mí sería también una prioridad salir del componente de inventario del impuesto sobre propiedad mueble, particularmente porque lo que la pandemia hizo fue meterle esteroides al proceso de obsolescencia del modelo tradicional de ventas al detal”, dijo Zaragoza.

“Sabemos que el comercio electrónico está afectando significativamente y lo vemos constantemente con el cierre de tiendas”.

En una conferencia que ofreció ante un foro del Colegio de CPAs, el senador adelantó que la Comisión senatorial que preside realizará un estudio sobre este impuesto y las posibles opciones para sustituirlo sin afectar las finanzas municipales.

“Vamos a radicar una resolución de investigación para hacer un estudio”, dijo y explicó que este tema tiene tres dimensiones, que son el comerciante que paga el impuesto; los municipios; y los ciudadanos por la necesidad mantener abastos para atender las necesidades del país.

Advirtió Zaragoza sobre las complejidades que representa buscar un sustituto para este impuesto y mencionó entre ellas la necesidad de mantener el nivel de recaudo por municipios; que no se transfiera la carga contributiva de un sector industrial a otro, ya que este impuesto sobre propiedad mueble incluye mas que inventarios; y que también hay que tener cuidado “que no haya una recalibración que movamos la carga impositiva de los negocios a los individuos”.

Recordó que una de las opciones que se menciona es aumentar el impuesto sobre la propiedad inmueble a lo que indicó que “tendría que ser sobre la propiedad comercial, no la de los individuos,pues estarías trastocando los balances” .

Otra de las opciones que se menciona, dijo, es la de aumentar el IVU municipal, pero también recomendó cautela por las deficiencias que tiene este impuesto. “La ventaja del IVU es que tiene cierta inmunidad por los avances logrados en los tribunales en que poco a poco hemos ido ganando terreno en el cobro del impuesto sobre el comercio electrónico. El defecto que tiene, por otro lado, es que tienes exenciones bien fuertes, gigantescas”.

Finalmente indicó que la otra opción, que es aumentar las patentes municipales también tiene problemas pues, aunque está inmune a las exenciones del IVU, está también susceptible al impacto negativo del comercio electrónico.

“Todas esas herramientas de sustitución tienen sus pro y sus contras. Posiblemente acabemos con una combinación de ellas”, adelantó.

Zaragoza prometió un proceso de rigurosidad y apertura, en la evaluación del controvertido impuesto, y afirmó que “queremos hacerle un CT Scan al impuesto para tener los datos y con los datos en la mesa entonces discutir opciones. No tengo prejuicios hacia ningún lado pero por rigurosidad académica si vamos a hacer algo tenemos que documentarlo bien”.

Insistió en que la rueda está corriendo, a nivel comercial, donde hay unas tendencias irreversibles que van a afectar el componente de inventarios y en cierta forma también van a afectar el componente de maquinaria y equipo.

“Este impuesto está atacado por los cambios en el mundo de los negocios por todos lados. Unos van mas rápido y otros más lentos”, expresó.