El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, realizará una investigación sobre el impacto del cobro del impuesto al inventario, desde conocer su verdadera aplicabilidad y el dinero que genera, hasta instrumentos con los que podría ser sustituido.

Este impuesto genera anualmente unos $220 millones anuales a los gobiernos municipales. El impuesto cobró vigencia pública tras el paso del huracán María cuando una serie de gremios que agrupan comerciante achacaron la falta de inventario de ciertos productos a este gravamen. Los gremios que agrupan a los alcaldes, en cambio, señalaron que el dinero generado es clave para mantener a flote las finanzas municipales.

Luego de varios intentos, mayormente en la Cámara de Representantes, para abolir el impuesto, finalmente ninguna de las medidas presentadas tuvo éxito.

En una mesa redonda esta mañana con periodistas asignados al Capitolio, Zaragoza y el director ejecutivo de su comisión, Nick Pastrana, recordaron que este impuesto forma parte de un pote más grande que se conoce como el impuesto a la propiedad mueble, que genera unos $500 millones anuales.

“El impuesto al inventario y las finanzas de los municipios son un asunto serio, pero también las finanzas de los comerciantes son un asunto serio y la necesidad de tener abastos suficientes es un asunto necesario”, dijo Zaragoza, al indicar que el resultado de la investigación que realizará -si genera una alternativa para sustituir este ingreso a los ayuntamientos- tendría un efecto neutral sobre el bolsillo del contribuyente y no beneficiaría ni a una industria sobre la otra, ni a un gobierno municipal sobre e otro.

Es harto conocido que el municipio que más dinero generado por recaudos del impuesto al inventario es Cataño.

“Hay que analizarlo dejando a un lado esas leyendas urbanas y cuentos anecdóticos. Hay que determinar quién lo paga, cómo se paga y sobre qué se paga”, dijo Zaragoza al recordar, por ejemplo, que la banca también aporta a dicho pote y que estudios ya realizados apuntan a que el 20% de los comerciantes pagan por el 80% de lo que genera el impuesto.

“Hay industrias que pagan millones, como la banca y las compañías telefónicas”, dijo.

Zaragoza indicó que, con el auge del comercio electrónico, el concepto del impuesto al inventario comoquiera tiene una fecha de defunción, o sea, que llegará un momento en que el dinero que generará será mínimo mientras comercios optan por mantener en inventario cada vez menos productos. Adjudicó este comportamiento a la aparente complacencia de un consumidor que cada vez se acostumbra más a comprar un producto y esperar días o semanas por recibirlo.

“Si yo fuera alcalde estaría preocupado con ese impuesto. Ese impuesto va para abajo”, dijo.

El exsecretario de Hacienda indicó que ayer tuvo un breve intercambio con el presidente de la Asociación de Alcaldes, Luis Javier Hernández y le dijo que los alcaldes le dan la bienvenida a la investigación.

Hoy al mediodía, Hernández sostuvo a la prensa que el mecanismo utilizado para cobrar el impuesto al inventario “ha sido tergiversado”. En esencia, señaló que el 90% de su pago recae sobre megatiendas, por lo que no es correcto decir que el pequeño y mediano comerciante se afecta con el gravamen. 

“Y no es cierto que haya sido el causante para que no haya inventario durante emergencias”, dijo.

“Estamos de acuerdo con el Senador de que se establezca una comisión para, de una vez y por todas, decir la verdad y sacar al descubierto esas cosa que se han dicho del impuesto y estamos dispuestos en la Asociación de Alcaldes a defender y ayudar las arcas municipales y al pequeño y mediano comerciante si se afecta con el impuesto”, sostuvo.

Zaragoza indicó que con la investigación que pretende realizar -en la que el rol del Centro de Recaudación de Impuestos Municipales jugará un papel clave ya que es la entidad encargada de recaudar el impuesto- estaría identificado un posible mecanismo para sustituir el dinero recaudado. No obstante, reconoció que esa curva de recaudos va en descenso.

“Los alcaldes deben tener un interés genuino de buscar una alternativa porque se te hará sal y agua”, dijo Zaragoza. “No tengo ningún prejuicio ni a favor ni en contra. Voy a recopilar los datos y dejar las leyendas urbanas a un lado”, dijo Zaragoza. “Los alcaldes van a tener participación en esto”.