Impulsan una nueva fórmula para incluir más beneficiaros al crédito por trabajo

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

Zaragoza y la Junta de Control Fiscal acuerdan cambios

El presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Juan Zaragoza, diseñó un sustitutivo del Proyecto del Senado 280 que impulsa una nueva fórmula de crédito por trabajo que a su entender se ajusta mejor a la realidad económica de la Isla e incluye un aumento para los trabajadores sin hijos. 

La medida sustituye el lenguaje que impulsó la administración de Pedro Pierluisi, basado en un modelo similar al que se aplica en Estados Unidos. El Senado podría atender en la sesión de hoy esta pieza legislativa que surgió tras meses de negociación con la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal, Natalie Jaresko. 

El crédito por trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es un programa de créditos contributivos reembolsables mediante el pago directo a los trabajadores de ingresos bajos. Con el Plan de Rescate Americano aprobado recientemente por el Congreso federal, los trabajadores puertorriqueños recibirán anualmente alrededor de $800 millones en pagos directos, que se dividen en $200 millones estatales y $600 millones federales. Con este crédito habrá familias que podrían recibir hasta $6,500, dependiendo del número de dependientes. 

En entrevista con EL VOCERO, Zaragoza aseguró que la propuesta fue avalada por el equipo técnico de la junta fiscal e incorpora sus recomendaciones. “Esto no es las ayudas que han surgido en los pasados años de darle $1,400 a todo el mundo. Esto —por ser una herramienta— tiene una lógica detrás que parte de la geografía del territorio que se va a impactar, de una realidad económica y de los que cobran el salario mínimo”, explicó el legislador. 

Señaló que la medida que Pierluisi presentó originalmente calcaba el modelo del EITC federal, donde muy pocas personas ganan el salario mínimo, contrario a como ocurre en Puerto Rico. Si se hubiese mantenido el modelo propuesto por el Ejecutivo con las guías federales, una persona sola y sin hijos que gane más de $15,080 por año —o aproximadamente $7.25 la hora— tendría derecho a $64 anuales de crédito por trabajo. También ocurriría que las personas casadas que ganen más de $21,740 anualmente no calificarían para ningún crédito por trabajo.

Nick Pastrana, director ejecutivo de la Comisión senatorial de Hacienda, puntualizó que al beneficio podrían acceder personas con ingresos de hasta $43,500 y según los dependientes que tengan, entre otros requisitos.

El proceso para acceder al crédito por trabajo sería automático luego de que el contribuyente radique la planilla de contribución de ingresos y lo recibiría como parte del reintegro. Según Zaragoza, esta medida no aplicaría, sin embargo, a las personas casadas que rindan planilla por separado. 

En el proyecto sustitutivo de Zaragoza, la enmienda central consiste en aumentar el beneficio del crédito a los trabajadores sin hijos porque, según entiende, en la Isla hay una gran concentración de trabajadores que están cerca o bajo el nivel de pobreza y que no tienen dependientes. La versión original del proyecto disponía que el beneficio máximo para esta población era de $543, pero el proyecto sustitutivo incluye enmiendas para elevarlo a $1,500.

La medida también dispone en su lenguaje un ajuste a la estructura de beneficios del proyecto de Pierluisi basado en el modelo federal. De acuerdo con Zaragoza, esta enmienda fue producto de la investigación de la Comisión senatorial de Hacienda en consulta con el equipo técnico de Espacios Abiertos, el Center on Budget and Policy Priorities y la junta fiscal. 

Algunos ejemplos

Por ejemplo, bajo el proyecto sustitutivo una persona soltera y sin dependientes que cobre $15,080 anuales —el equivalente al salario mínimo de $7.25— tendría derecho a un crédito por trabajo de $1,500 anuales.

Mientras que una persona soltera con un dependiente y que cobre ese mismo salario tendría un crédito de $3,500.

Un soltero con dos dependientes, trabajando a $7.25 la hora, podría tener un crédito de $5,500 y un soltero con tres dependientes tendría un crédito de hasta $6,500. 

Además, una persona casada y sin dependientes que cobre $15,080 se podría beneficiar con un crédito por trabajo de hasta $1,500. Una persona casada, con un dependiente y con ese mismo salario, podría tener un crédito por trabajo de $3,500 y una persona casada y con dos dependientes podría recibir un crédito de $5,500. 

El proyecto de ley también fue enmendado para incluir a las personas entre las edades de 18 a 27 años, como una alternativa para atajar la emigración juvenil. “No solamente fue un ejercicio matemático. Para mí el cambio más significativo es que la propuesta federal que se adoptó aquí excluía a los trabajadores menores de 27 años y eso en esta demografía es mortal”, puntualizó Zaragoza.

Asimismo, el proyecto sustitutivo incluye una segunda ronda de beneficios para, según Zaragoza, mitigar el riesgo del subgasto y la pérdida de fondos federales producto del pareo del gasto del gobierno en este programa de crédito por trabajo.

“Incorporamos algo que se llama una segunda ronda. Es decir, si el modelo de nosotros fallara, tendría que haber una segunda ronda para repartirlos (los créditos) de manera equitativa”, sostuvo.

Otra novedad del proyecto sustitutivo es que ordena al secretario del Departamento de Hacienda a procurar el desembolso del crédito por trabajo en periodos más cortos. También ordena al secretario a desarrollar un plan operacional de identificación e implementación de eficiencias administrativas para reducir el periodo de procesamiento de información previo al desembolso del crédito. 

Zaragoza ofreció los detalles sobre esta medida en compañía del presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez, quien se expresó a favor de la misma.

“La realidad es que la idea de promover el trabajo para que la gente trabaje es esencial y obligatorio en este país por la baja tasa de participación laboral y porque entendemos que todavía existe un sector importante informal dentro de la economía”, sostuvo Santa.

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