Sobre 500,000 familias se beneficiarían de un crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

Así se contempla en un proyecto de ley que daría créditos de hasta $6,500 por contribuyente

El proyecto de ley que amplía el crédito contributivo por ingresos devengados por trabajo (EITC, en inglés) impactaría directamente a más de 516,094 familias en Puerto Rico, y la versión que considerará hoy el Senado en sesión fue enmendada para ajustarla a la realidad de los trabajadores en la isla, donde un gran porcentaje de personas devenga el salario mínimo.

La ampliación del EITC a Puerto Rico, viabilizado con promesa de $600 millones del gobierno federal si el Estado aporta los primeros $200 millones, fue hecha posible mediante la aprobación de la Ley ARPA (American Rescue Plan Act) del 2021.

El senador Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, precisó ayer que los primeros en beneficiarse solo tendrían que radicar el año que viene su planilla, y el pago se emitiría como si fuera un reintegro. Cualifican como dependientes los hijos de hasta 18 años y los que lleguen a 25 años si son estudiantes a tiempo completo.

Según el cálculo de Zaragoza, el crédito es de tal magnitud que un trabajador con un salario de $15,000 al año y con tres o más dependientes gozaría del equivalente a un aumento salarial de $3 la hora al obtener un crédito de $6,500.

“Este proyecto es para distribuir el dinero entre la gente que realmente lo necesita y tiene el objetivo de reducir la pobreza entre los trabajadores”, dijo el legislador. “Si vas a diseñar un programa como este, tienes que concentrar el beneficio en la gente pobre, así que se mueven de informalidad a la formalidad”, dijo.

“Hacer un incentivo para que la gente trabaje es obligatorio por la baja participación laboral. Este instrumento ha sido utilizado en distintos países desde hace par de décadas”, intervino el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jesús Santa Rodríguez.

La medida cuenta con el aval de la Junta de Supervisión Fiscal y el Ejecutivo, que presentó la legislación.

Con los cambios al proyecto original, se bajaron los límites de ingresos para que los ciudadanos con menos ganancias reciban el mayor beneficio. La medida original disponía que un individuo sin hijos que gane $15,080 tendría derecho a solo $64 anuales bajo el EITC, pero con las enmiendas se eleva a $1,500 anuales.

También, bajo la versión original, una pareja que devengara, en conjunto, $21,740, no cualificaría para el beneficio. Esa misma pareja, tras las enmiendas, recibiría sin hijos $900 y $6,500 con tres dependientes.

“Existe un consenso generalizado entre los economistas consultados, de que si se diseña correctamente, la extensión de este programa a Puerto Rico representaría una oportunidad única en nuestra historia para levantar a nuestros trabajadores de la pobreza, aumentar la tasa de participación laboral, reducir la dependencia en nuestras familias pobre a programas de beneficiencia social, subir el salario mínimo efectivo, movilizar trabajadores de la economía informal a la formal y mitigar la emigración en Puerto Rico”, lee la Exposición de Motivos de la Medida.

Para el EITC, cualifican individuos con un ingreso bruto de hasta $39,500 y casados que rinden en conjunto con un ingreso combinado de hasta $43,500. No cualifican contribuyentes casados que rindan planilla por separado.

En la medida, se dispone que los contribuyentes individuales y sin dependientes que generen hasta $16,000 tendrían derecho a un crédito de $1,500.

“Por la realidad demográfica de Puerto Rico, hay una gran concentración de trabajadores cerca o bajo el nivel de pobreza que no tienen dependientes. El beneficio máximo del P de la S 280 para esta población era de $543 y el beneficio máximo luego de esta enmienda será de $1,500”, lee parte del análisis de la medida.

La cifra del crédito, en el caso de individuos, crece con un dependiente a $3,500, con dos a $5,500 y con tres o más dependientes a $6,500. Un individuo sin dependientes tendría derecho al crédito menor disponible, de $75, si gana entre $25,001 y $25,500.

El crédito menor disponible para individuos con tres o más dependientes sería de $172 y corresponde a los que ganen entre $36,001 y $36,500.

Mientras, en el caso de parejas que rinden en conjunto y sin dependientes, tendrán acceso al crédito máximo de $1,500 si ganan hasta $18,000 anuales. En ese reglón de $1,500, tendrían acceso a un crédito de $3,500 por un dependiente, $5,500 por dos dependientes y $6,500 por tres o más dependientes.

El crédito de $6,500 por tres o más dependientes se mantiene hasta los $25,000 de ingreso.

La medida le da al secretario de Hacienda la potestad de realizar una segunda ronda de repartición del crédito entre los que sí lo reclamaron si en la primera ronda no se alcanza un desembolso de $800 millones.

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El nuevo dia, javier colón dávila, presupuesto, senado